Florentino Pérez se reunió en la noche del jueves con los socios representantes para anticipar los asuntos que se tratarán en las Juntas Ordinaria y Extraordinaria de mañana. Muchos temas fueron comentados, pero uno ampliamente por encima del resto: la reforma del Bernabéu y su financiación, para la cual el presidente pretende endeudar al club hasta los 575 millones. Aunque la venta de Cristiano a la Juventus por 100 millones también recibió bastante atención por parte de los dueños del club.

La obra

Florentino proporcionó, a preguntas de varios socios, detalles de la faraónica obra que pretende acometer: “Nos queda adjudicar las obras, a finales de año, y el tema de la financiación. El tiempo estimado de las obras es de tres años y medio y será compatible con el calendario deportivo. El aforo no aumentará, sólo habrá 800 sitios nuevos para gente con discapacidad”. En una reunión pasada, sí se anticipó que los asientos VIP crecerían, algo que en esta ocasión Florentino negó: “No crecerá el aforo, ni el normal ni el VIP”.

El coste

Florentino explicó que el coste total de la obra sería de unos 525 millones: “Son 300 en la obra civil, más de 100 en la equipación tecnológica y el resto en mejoras de instalación interior y del entorno”. Un coste muy superior a los 400 que anunció hace años, que ya escocieron entre la masa social al tratarse de una obra que cambiará la piel del Bernabéu y lo cubrirá, sin ganar asientos. “En 2014, cuando pensábamos que no habría problemas con el plan puntual, anunciamos que costaría 400 millones. El proyecto ahora se ha incrementado por la nueva estructura, tenemos que tirar las dos torres de la Castellana, mejorar el entorno urbano…”.

Sin ‘naming’

También en 2014, la obra iba a ser financiada con el contrato de patrocinio, de 20 años, firmado con IPIC. Pero el fondo de inversión se retiró al no estar conforme con el nuevo proyecto. Sobre la retirada de IPIC, el presidente blanco dijo: “Nosotros creemos que no se puede hacer eso, está denunciado ante la Corte Internacional de París”. Y en relación a si el nuevo Bernabéu tendrá apellido finalmente, lo negó de momento, aunque no cerró la puerta: “No lo contemplamos. No sé dentro de años, si las circunstancias cambian y no podemos competir con otros clubes cuyos dueños son países. Ahora no, con nuestra solvencia, no hay que recurrir a eso”.

La financiación

El asunto central de la Junta Extraordinaria será la solicitud de permiso a los compromisarios para que el club se endeude hasta 575 millones, algo que suscitó dudas en varios socios. Florentino explicó que el plan es pedir un crédito (en ningún caso, utilizar los 190 millones que hay ahora mismo en tesorería) “a 25-30 años, con un interés fijo de entre el 2,5 y el 3 por ciento”, lo que supondría al club pagar cada año entre 20 y 24 millones para devolverlo. “Hoy la financiación es más barata, se dan las condiciones para financiar la obra. Nos costaría al año entre un 3 y un 3,5 por ciento de los ingresos de la pasada temporada”. El temor de varios socios está en que el Madrid se endeude por encima de lo que pueda asumir. “El patrimonio neto es de 500 millones pero el club vale 4.000. Han venido a ver si vendíamos y ofrecían más de 4.000. Tras la obra, ofrecerán 8.000”.

La explotación

Pese a que finalmente no se construirán ni el centro comercial ni el hotel, inicialmente incluidos en el plan original, Florentino aseguró que el nuevo estadio proporcionará 150 millones al año para el club, aunque algunos socios cuestionaron esas cuentas. “Con ese dinero pagaremos el crédito, el baloncesto, la Ciudad Deportiva, los fichajes…. Todo. Se sacará ese dinero alquilando espacios edificables. Habrá 23.000 metros cuadrados para ello, en el mejor barrio comercial de Madrid. Algunos nos dicen que por qué no nos vamos a Valdebebas, pero el negocio está aquí”. Un socio expresó sus miedos a que el estadio acabe siendo “un centro comercial para turistas y VIP’s”, a lo que Florentino respondió: “Pues vote que no el domingo, pero creo que tengo el respaldo de los socios. No va a ser un centro comercial, será un estadio pensado para socios y familias”.

Cristiano

La salida del portugués el pasado verano también recibió atención. Sobre todo, que fuese traspasado por 100 millones cuando su cláusula era de 1.000. “Las cláusulas no son para ser pagadas. Si tiene que haber venta, se negocia. No le queríamos vender, pero se quería ir por razones personales y entendimos que, por todo lo bueno que ha hecho, había que abrirle la puerta. Sacamos lo máximo que pudimos”.

Otros temas

Aparte del estadio, el presidente fue abordado sobre otros asuntos, como la final de Kiev, en la que la afición blanca fue minoría. Florentino criticó duramente la política de elecciones de la UEFA: “Todo el que pidió tuvo entrada, pero algunos no la recogieron y las devolvimos. Fue un desastre ir a Kiev, no había hoteles ni vuelos… La UEFA hace política llevando finales a países sin capacidad”. También salieron el nombre de Neymar (“No me lo nombren, que su presidente se enfada”), las subidas de los abonos (“Antes suponían el 20%, ahora el 6,6%… No vamos a estar toda la vida así”) y los partidos en EE UU: “Soy absolutamente contrario”.