Vinicius entraba ayer en la residencia de Valdebebas al mediodía con la certeza de que iba a jugar contra un equipo rojiblanco. Contra el Navalcarnero en el Alfredo Di Stéfano, a las 16:00 horas ante poco más de 1.000 espectadores, o contra el Atlético, a las 20:45 horas ante 78.000 espectadores. Lopetegui tan sólo le había incluido en dos convocatorias de ocho posibles (Sevilla y Getafe), mientras que con el Castilla acumulaba 342 minutos y tres goles repartidos en cuatro partidos. Venía de jugar con el filial hace seis días ante la Cultural, que denunció en la previa que el brasileño “adulteraba la Segunda División B”. Ayer, a las 19:12 horas, Vinicius dio una pista en sus redes sociales: “¡Hoy es día de clásico! ¡Que Dios nos bendiga! ¡Vamos todos juntos!”.

“El partido requería de velocidad y por eso decidimos el cambio de Vinicius”, explicaba Lopetegui. Debutó en el minuto 88 de partido sustituyendo a Benzema, que nuevamente se quedó sin marcar. El público del Bernabéu se volvió loco cuando salió. El brasileño fue jaleado en cada balón que tocó. Fueron sólo dos minutos, pero volvió a dar la sensación de jugador grande. El técnico le puso por delante de Mariano, el delantero fichado este año procedente del Lyon y el nueve de guardia ante la sequía de Karim. Pero no le debió convencer el trabajo que hizo ante el Sevilla en los 32 minutos que estuvo en el Sánchez Pizjuán (32 minutos). Puso por delante a Vinicius, con el que siempre había resaltado que había que tener prudencia y ser pacientes. “Desde pequeño soñaba con debutar en el Real Madrid. Estoy muy feliz por jugar en el Bernabéu. Cuando me dijeron que jugaba me he puesto muy contento por el debut. Estoy mejorando en los entrenamientos y doy gracias al profesor Lopetegui por su confianza. Poco a poco voy ganando espacio”, destacaba el futbolista en ESPN Brazil. Hacía siete años que el Madrid no encadenaba dos partidos seguidos sin ver puerta. Y el plan de emergencia para solucionarlo ante el Atlético en la recta final fue Vinicius, que ante la plaga de bajas (Bale, Isco, Marcelo…) adquirirá más protagonismo en los próximos partidos.

“Es un jugador muy particular. Tenemos muchas esperanzas puestas en él”, subrayaba Butragueño. Se convirtió en el primer jugador nacido en el 2000 en jugar un partido oficial en toda la historia del Real Madrid y en el 25º brasileño en la historia de la entidad. Fueron dos minutos mágicos para él en el que aprendió muchas cosas. Como por ejemplo que en España un derbi es ante el Atlético y el Clásico ante el Barcelona: “La primera página de un nuevo libro. Muy feliz de debutar en derby! ¡seguimos trabajando! gracias a todos por las mensajes. ¡HALAMADRID!”.

Sus declaraciones

“Un momento de felicidad, estar en el mejor equipo del mundo al lado de estos cracks… Trabajo para dar alegrías a la afición”.El resultado: “Merecimos la victoria, pero tristemente no estuvimos acertados. Ahora a trabajar y enfocarnos en la Champions League”.