El Barça se ha humanizado en LaLiga, el torneo del que ha hecho en las últimas temporadas su Paraíso particular, todo música celestial y nubes de algodones, una alegría cíclica e idílica. La consecuencia más inmediata es que los dos mortales que más se le acercaban, Madrid y Atleti, mantienen intactas sus esperanzas de llevarse el título.

Con el Barça de un año atrás, blancos y rojiblancos estarían buscando el pañuelo para iniciar su despedida de LaLiga. Los de Valverde empezaron la 2017-2018 con un pleno sin paliativos, siete victorias de siete, 21 puntos. El Madrid, sin embargo, patinó tres veces en ese tramo, dos empates y una derrota. Muy similar a lo que hizo el Atleti, que lamentó tres empates.

El peor líder desde hace 25 años

Si aquello no tuvo solución, la historia ahora es diferente. Lopetegui ha calcado los puntos de Zidane el último curso a estas alturas (14; cuatro victorias, empates ante Athletic y Atlético, y derrota contra el Sevilla) y Simeone se ha empeorado en tres (12; tres triunfos, empates frente a Valencia, Eibar y Madrid, y derrota con el Celta), pero han encontrado remedio a sus tropiezos a más de 600 kilómetros: el Barcelona, que antes no dejaba pasar una, se ha dejado ya siete puntos, dos empates (Girona y Athletic) y una derrota (Leganés).

Esta sincronización a la hora de tropezar ha tenido por resultado el peor liderato, a pachas del Barça y del Madrid, en una séptima jornada desde 1993. A este ritmo, el campeón del próximo mayo sumaría 76 puntos, en otro mundo en comparación con aquellas Ligas que bordearon y hasta alcanzaron los 100.