“La primera parte la hemos regalado y pasa lo que pasa: 3-0…”, fue el diagnóstico de Casemiro para explicar la debacle contra el Sevilla. Aquel no fue mal de un día sino que el equipo ha dado muestras de esa desconexión en los primeros 45 minutos desde el comienzo de temporada. El último botón de muestra fue el error grosero de Kroos en un pase atrás que regaló el 1-0 al CSKA. Sucedió en el minuto 2… Que el Real Madrid sale dormido a sus partidos lo respalda la estadística: hasta ocho goles en contra ha encajado en la primera parte por sólo uno en la segunda (tres si contabilizamos los dos del Atlético en la prórroga de la Supercopa de Europa). El balance entre goles marcados y recibidos ilustra este Madrid de dos caras. En los primeros 45 minutos, el balance blanco es negativo, -2 (seis tantos a favor y ocho en contra); en la segunda parte es positivo, +10, 11 a favor y uno en contra (+8 si tenemos en cuenta esos dos tantos de los de Simeone en la prórroga)…

Está siendo una temporada en la que el Madrid está remando río arriba en más partidos de lo habitual, síntoma de esos despistes en los primeros minutos. En la mitad de los encuentros de esta campaña ha comenzado perdiendo (Atlético en la Supercopa, Girona, Athletic, Sevilla y CSKA) y sólo en Montilivi ha sido capaz de remontar. Aparte de gol, el Madrid ha perdido épica.

Desconexión

Comenzó pronto el Madrid a emitir señales de relajación. En la Supercopa de Europa, el Atlético dio el primer golpe a un Madrid distraído: Godín envió el balón en largo a Diego Costa, quien se impuso a Ramos (Varane tampoco le puso en dificultades) y batió a Keylor por su palo. Ocurrió a los 49 segundos de comenzar… Un derechazo del que se repuso el Madrid, que llegó a ponerse 2-1, pero acabó en la lona en la prórroga (2-4).

Los de Lopetegui también arrancaron fríos en Montilivi, en la segunda jornada de Liga. El Girona puso en aprietos al Madrid con un juego soberbio en la primera media hora y con un gol de Borja García en el 17’ que hizo a los blancos revivir viejos fantasmas. En esta ocasión, el equipo sí tuvo capacidad de reacción y acabó ganando 1-4. Pero esa sería la primera y la última remontada del Madrid en esta temporada. Dos partidos después, en San Mamés, el Athletic también fue el primero en marcar (Lopetegui dejó a Casemiro y a Isco en el banquillo). En el 32’, aprovechó la herida que dejó abierta Marcelo en su lado y Muniain hizo el 1-0. El entrenador del Real Madrid recurrió al brasileño y al malagueño en la segunda mitad y cambiaron el partido. Isco logró el definitivo empate en el 63’.

Los jugadores blancos ya daban síntomas de desconexión, pero fue ante el Sevilla donde tocaron fondo en unos 45 minutos terroríficos. No hicieron acto de presencia en el primer tiempo y el Sevilla les pasó por encima con tres goles en 39 minutos. Intentaron replicar los de Lopetegui en el segundo periodo pero la losa fue gigantesca. Menos peso debió suponer el gol de Vlasic en el Luzhniki. El CSKA se adelantó en el minuto 2 después de otro error tremendo de concentración, en esta ocasión de Kroos. Por delante quedaban 88 minutos para darle la vuelta a la escena, pero este Madrid no encuentra los caminos al gol y acabó hincando la rodilla. Sale dormido y, al final, acaba pagando la factura.