El Real Madrid de Lopetegui ha cambiado sus rutinas de los últimos años. En concreto, la de los desplazamientos a los partidos de fuera de casa. Con Ancelotti. Benítez y Zidane en cursos pasados, la costumbre era viajar el día previo al encuentro cuando éste se celebraba antes del antiguo horario Champions (20:45 horas). Sin embargo, el Madrid juega este sábado en Vitoria ante el Alavés a las 18:30 y, pese a ello, el equipo viajará en el día, a las 10:30 horas de la mañana. Se alojará en el Gran Hotel Lakua las pocas horas en que esté en la ciudad vasca, antes de tomar el autobús para acudir a Mendizorroza.

Una decisión extraña, toda vez que además el equipo atraviesa ahora una racha deportiva complicada, con tres pinchazos seguidos, dos de ellos en Liga, lo que podría sugerir la necesidad de una concentración para superar el bache. Lopetegui negó que la medida de viajar en el día venga del vestuario: “A partir de las 16:15 horas de la tarde en adelante viajaremos en el día. Es un vuelo muy cercano, son apenas 25 minutos. No me lo ha pedido nadie, está gestionado por nosotros”.

No es la única medida que Lopetegui ha cambiado; también lo ha hecho en relación a las concentraciones de Champions. Con Zidane, la costumbre era concentrarse en la residencia de Valdebebas en la tarde anterior a los partidos de casa; los jugadores acudían al Bernabéu para dejar allí sus vehículos y salían juntos hacia la Ciudad Real Madrid, hasta la tarde del día siguiente. Sin embargo, contra el Roma se vio que el equipo no se concentró hasta la misma mañana del partido.

Lopetegui aplicaba en la Selección española un régimen muy similar al que lleva en el Madrid, algo que Luis Rubiales, presidente de la Federación, insistió en cambiar cuando llegó al cargo. De hecho, así lo ha empezado ya a hacer Luis Enrique, el elegido por Rubiales para suplir a Hierro tras la destitución de Lopetegui justo antes del Mundial: ha impuesto hora fija de despertarse, desayuno y retirada; se acabaron las tardes libres; los jugadores no pueden llevar los móviles al comedor; la impuntualidad recibirá multas; y los vuelos son directos de partido a partido, sin hacer escalas en Madrid en los días que queden entre encuentro y encuentro.