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Exhibición de la Real Sociedad en una noche de derbi y VAR

By 5 octubre, 2018 No Comments

EI derbi vasco se cocinó con los ingredientes de un buen planteamiento de Garitano y el VAR. Doblete de Oyarzabal y mucho orden en un equipo plagado de bajas ante otro que tras la esperanza que aportaban las luces de verano con Berizzo, cae en la depresión porque la propuesta aún no se ve. El choque de San Mamés fue ardiente en la primera media hora. Entró en escena el VAR y si aquello tenía pinta de derbi corajudo, se fue a la estratosfera de la pasión.
Tras un inicio fulgurante de los locales, la Real fue ganando metros y una falta de Susaeta desencadenó la tormenta. En un centro lateral limpio al área, Iñigo Martínez subió en exceso la pierna y dio a Sangalli en el cuello. La jugada siguió porque el árbitro no se percató de nada punible. Instantes después, el VAR hizo su trabajo y le chivaron que algo había ahí.

Era la primera vez que funcionaba el videoarbitraje en el feudo bilbaíno. Así que Hernández Hernández detuvo el juego. Vio en la pantalla que era penalti claro y lo ejecutó Oyarzabal. El volcán empezó a escupir griterío y en medio de la perplejidad, progresó por banda diestra Susaeta y en un caos defensivo donostiarra, con Elustondo cayéndose y rompiendo el fuera de juego, la empujó Muniain para empatar.

El juego se sedimentó desde ahí hasta el descanso. Era normal, porque el ritmo no podía sostenerse mucho tiempo. Sangalli enredó muy bien por dentro, recogiendo juego y sacando faltas, un par de ellas con tarjetas. Su conexión con la mediapunta y la llegada fueron un tormento para los leones. Él hizo el 1-2 después de que Yuri fallara un pase y Zubeldia, enorme partido del canterano txuri-urdin, apurase línea de fondo y centrara.

El suflé de San Mamés se desinfló. Berizzo quiere un equipo de autor, pero a su obra le falta aprobar el juego en posicional, desde atrás, sin el furor de la presión en campo enemigo, proponiendo desde su parcela, moviendo al contrario. Garitano se marcó un equipo, otra vez, con muchos futbolistas de corte interior. Y los locales no le abrieron el campo. Berizzo desempolvó a Aduriz. No estuvo mal pero no logró cambiar el panorama. En parte porque Yeray hizo una cesión temeraria a Unai Simon y en el intento de robo el meta hizo penalti sobre Bautista. No hizo falta ir al VAR. Oyarzabal convirtió un nuevo penalti. Pero sí en un tanto de Aritz, que desde una sala se determinó que estaba en fuerza de juego. Justito. Cerró la noche de derbi y VAR.