Los malos resultados acumulados en las dos ultimas semanas (derrotas en el Pizjuán, Luzhniki y Mendizorroza, y empate en el derbi) han alterado los biorritmos de la planta noble del Bernabéu, que ya ha encontrado un objetivo para intentar rescatar la sonrisa del aficionado en medio de la zozobra. El clavo ardiendo para salir de los malos augurios se llama Eden (sin acento) y se apellida Hazard. El espléndido futbolista belga del Chelsea es el fichaje soñado. Hazard hizo un gran Mundial con su selección en Rusia y ha arrancado el curso a lo grande en Londres, hasta el extremo de ser el actual pichichi de la Premier (7 goles en 8 partidos).

El belga, a sus 27 años, aparece como una solución necesaria para acabar con el síndrome Cristiano, alimentado estas semanas por la acuciante falta de gol del equipo de Lopetegui. Hazard ya ha dado el primer paso, que le ha pedido el propio Madrid para avanzar en un acuerdo entre clubes: “No voy a mentir. Mi sueño desde niño es jugar en el Madrid. Pronto veremos mi futuro”. El crack del Chelsea acaba contrato en 2020 y seguirá la ruta Courtois. No piensa renovar y así Florentino y José Ángel Sánchez podrán negociar un precio razonable. Si las cosas van mal vendría en enero (entre 100 y 120 millones) y si todo se encauza será el próximo verano (80 máximo al estar a sólo seis meses de quedar libre para irse gratis).

Morata, exmadridista y compañero del Chelsea, puso ayer la guinda en Cuatro: “Si lo ha dicho tan claro es que es así. En el Madrid podría jugar en cualquier sitio”. Será en enero o en verano de 2019…