Julen Lopetegui no encuentra su equipo titular. En sus once primeros partidos oficiales al frente del Real Madrid, el entrenador no ha repetido ninguna alineación (ver cuadro de abajo). Las lesiones han contribuido a esa falta de continuidad, pero también las decisiones técnicas. Cuando ha tenido sana a la mayoría de la plantilla, el vasco ha priorizado las rotaciones a cimentar un once, con su funcionamiento y automatismos.

Uno de los males que ha afectado al equipo en este inicio de temporada han sido las lesiones. Hasta siete jugadores han sufrido problemas físicos: Vallejo, Odriozola, Isco, Marcelo, Carvajal, Bale y Benzema. Las bajas de Carvajal y Marcelo (tres partidos) han impedido que Julen disponga con regularidad de su defensa tipo. Sólo en cuatro encuentros de once han comenzado de inicio el madrileño y el brasileño junto a Ramos y Varane. Estos contratiempos han puesto de manifiesto una vez más la polivalencia de Nacho, que ha jugado ya en todas las posiciones de la defensa, y han abierto la puerta del debut a Reguilón. La apendicitis de Isco fue un golpe. Se perdió los últimos cinco partidos y el Madrid se derrumbó: un triunfo, un empate y tres derrotas. Y Bale se tiró del barco y obligó a Lopetegui a modificar el equipo: se retiró en el descanso del derbi con molestias (las pruebas revelaron que no tenía lesión), no viajó a Moscú (jugó Lucas Vázquez en la izquierda) y contra el Alavés pidió el cambio cuando faltaban 20 minutos y con 0-0 (aunque antes de irse tiró una falta).

Rotaciones

Pero no sólo las lesiones han evitado que Lopetegui repita once. También lo hicieron su gestión del caso de la portería (a Keylor le ha dado seis partidos y a Courtois, cinco) y sus rotaciones. “El fútbol no es un once titular, y en una plantilla que quiere ganar todo, todos son importantes”, insiste Lopetegui cuando se le pregunta por la distribución de los minutos de la plantilla. Esa política la comenzó a aplicar desde el inicio de la temporada y ha hecho que todos, excepto Vallejo (cuatro partidos de baja por lesión), Valverde y Casilla, tercer portero, hayan disputado minutos.

Si hay un intocable en el actual Real Madrid, inmune a la competencia, ese es Benzema. Es el único madridista que ha salido en el once en todos los encuentros. El francés gana en titularidades a dos pesos pesados (Ramos y Kroos, con diez). Bale y Asensio, las dos patas del nuevo tridente atacante del Madrid, suman nueve. La denominada BBA (Bale, Benzema y Asensio) goza de la confianza de Lopetegui: ha formado de inicio en siete partidos de once. El gran beneficiado de la política de rotaciones del entrenador del Real Madrid es Ceballos. El utrerano suma ya 484 minutos y cinco titularidades mientras que a estas alturas de la 2017-18 había jugado sólo 103 (una vez titular)… Y con quien Lopetegui está teniendo especial tacto es con Modric. Agotado físicamente tras llevar a Croacia a la final del Mundial y después de recortar sus vacaciones para jugar la Supercopa de Europa ante el Atlético (fue suplente), no fue titular hasta la tercera jornada de Liga, contra el Leganés (fue sustituido en el 62’). Desde entonces sí ha formado parte del once en seis de los siete encuentros siguientes, pero sólo completó los 90 minutos en dos (Espanyol y CSKA). Es el noveno madridista en minutos (667’).

A veces esos descansos le dieron algunos sustos a Lopetegui, que se vio obligado a cambiar el equipo durante el partido. Ocurrió en San Mamés, donde dejó a Casemiro en el banquillo y tuvo que recurrir a él en el descanso (1-0). El brasileño e Isco, que también fue suplente y salió en el 61’, cambiaron el encuentro (el malagueño marcó el empate final). Mayor fue el disgusto ante el CSKA. El técnico dio descanso a Ramos, dejó en el banquillo a Modric y lo pagó. Estaba consensuado con el croata que no iba a jugar contra los rusos, pero el 1-0 de la primera parte obligó a Lopetegui a tirar de él. El equipo mejoró, pero el gol no llegó…

Este parón internacional servirá a Lopetegui para recuperar jugadores como Marcelo e Isco. Ambos llegan al rescate de un Madrid deprimido y con el Clásico (28-O) en el horizonte. Con el brasileño y el malagueño aptos, Lopetegui tendrá más opciones de asentar un once y enderezar el rumbo.