Kevin Prince-Boateng (31 años) demostró de entrada y de salida que tiene tablas suficientes como para lidiar con su situación en el Barcelona. Empezó diciendo sin que nadie le preguntara: “Buenas, gracias a todos. Son días increíbles en mi vida es un gran honor estar aquí y quiero ganar todo. Ya está”. Y 20 minutos después concluyó a la brava la conferencia de prensa cuando le preguntaron por el vídeo en el que se declaraba seguidor del Madrid y de Cristiano diciendo: “Soy jugador del Barça, Messi es el mejor del mundo, de la historia y de todos los mundos. Ha sido el mejor durante diez años. Ya está. Venga, gracias y hasta luego”. Toda una declaración de principios del nuevo fichaje blaugrana que parece saber perfectamente a lo que viene. Claramente, es un tipo que sabe iniciar y acabar conversaciones.

Preguntado por su rol en el Barça, el jugador reconoció “ahora no sé nada, no he hablado aún con el entrenador, pero sé que no voy a ser titular, estoy aquí por la experiencia y ayudar, jugar al lado del mejor jugador del mundo y del mejor delantero del mundo es un honor. Gracias a Dios es un regalo jugar a su lado, estoy aquí para mirar como juegan. A mi edad y con mi experiencia me gusta jugar de 9. Me lo tomo como un desafío para demostrar que me puedo quedar un año más”.

Prince se mostró dispuesto a debutar ya en la Copa ante el Sevilla si Valverde lo cree oportuno. “Quiero jugar cuanto antes, pero dependo del entrenador, estoy muy feliz de estar de nuevo en España, que es como mi casa, donde se juega el fútbol más guapo del mundo. Es perfecto estar aquí para jugar con todos y en contra de los mejores del mundo. Sabía que era difícil volver a jugar en un equipo de esta entidad, soy un hombre realista, pero cuando puedes soñar puedes levantar la realidad. Trabajo para que mis hijos me vean como un ídolo y quiero aprovechar la oportunidad… Sean tres meses, seis, un año o cinco y renovar con el Barça”.

Y es que el propio jugador confesó sentirse sorprendido cuando recibió la llamada del Barcelona: “cuando me enteré de la noticia, hablé enseguida con mi agente y era como un sueño. Le dije a mi agente que quería ir a Barcelona corriendo, no en avión. Luego cuando fue oficial fue un gran honor, estoy muy feliz y muy contento”.

El jugador recordó la jugada que protagonizó con Abidal cuando ambos estaban en el Milán en la que el ghanés le marcó un gol al Barça después de dejar sentado al actual secretario técnico del club: “Hemos hablado de la jugada y nos hemos reído, eso fue causa del momento, pero no quiero jugar con él porque ahora me mata seguro”.

Y cuando le preguntaron por su estado físico, fue igual de contundente que en su presentación. “Estoy muy bien de salud jugué 90 minutos el sábado, gracias”. Ha llegado un personaje al Camp Nou.