Abdón Prats y Aduriz comparten la pena máxima en un gran final

Mallorca y Athletic se dejaron con vida mutuamente. El conjunto bermellón llegó con algo más de frescura al final de un duelo que fue tan emocionante como justo. Salva Sevilla se topó con el palo y Abdón Prats falló un penalti por el lado local y en los instantes finales, los de Garitano copiaron la historia. Larrazabal fue el que se topó con el larguero y Manolo Reina evitó que el aclamado y homenajeado Aduriz se convirtiera en un verdugo al detener su pena máxima en el 96’.

El Mallorca empezó marcando músculo y territorio, en especial con las internadas por la banda izquierda de Lago Junior, pero le faltó colocar más bajo el foco a Unai Simón. La presión bermellona en campo contrario era acertada y secó la circulación de balón del Athletic. Garitano pidió a su equipo que se diera una marcha más, demandó velocidad en las transiciones, pero ni Muniain, que buscó la espalda de Baba en más de una ocasión, pudo superar líneas. También hubo muchos errores y precipitación.

A los de Garitano tampoco se les vio excesivamente incómodos y pareció que esperaban alguna ocasión a balón parado para crear peligro. Y así fue. En el 25’, llegó la más clara para los leones. Pero Raúl García remató centrado un córner y Manolo Reina no se sobresaltó. No fue una primera mitad excesivamente vistosa porque no hubo veneno. Eso sí, fue el Mallorca el que llegó al descanso con mejor sabor de boca porque en el 45’, en una buena falta directa, Salva Sevilla probó a un Unai Simón bien colocado y acertado. Los de Vicente Moreno se pudieron adelantar en el marcador también en la continuación de la jugada, en el córner, pero el cabezazo de Baba fue tan horroroso como desviado.

Ya en la segunda mitad, el ritmo tampoco fue distinto al de la primera, pero había más juego de ataque. Y en el 56’, Febas se inventó una asistencia de tacón perfecta para Lago Junior, pero este disparó cruzado. Tras este susto para el Athletic, Garitano dio la alternativa a un Aduriz que se llevó una ovación de aúpa (vistió la camiseta bermellón dos campañas y es muy querido). Con él, el conjunto vasco dio un paso adelante y Manolo Reina tuvo que aparecer para evitar el 0-1 de Raúl García.

El partido se estaba poniendo peligroso para el Mallorca y Vicente Moreno agitó a su equipo y acertó. Aparecieron Kubo, primero, y después Abdón Prats. Y con ellos, los bermellones se desmelenaron y asediaron al Athletic. Tuvieron ocasiones inmejorables para ganar el encuentro, pero Salva Sevilla se topó con el palo y, en el 82’, Abdón Prats tiró fuera un penalti provocado por un Kubo eléctrico. El final del partido fue de thriller. El VAR quiso su dosis de protagonismo al señalar un penalti por unas manos de Baba dentro del área, pero Aduriz no lo aprovechó. Un punto para cada uno.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies