Zidane, el redentor

En un vestuario, el entrenador es mucho más que la figura que organiza jugadas y hace alineaciones. Su labor también consiste en unir a la plantilla y conseguir que todos y cada uno de los jugadores estén al cien por cien. En el plano psicológico, Zinedine Zidane es indiscutible y ya son varios los que le han agradecido públicamente su respaldo y trabajo con ellos. No solo eso, bajo la tormenta, el técnico francés ejerce de apaciguador. Todo bajo su naturaleza protectora, balones sobre su tejado, pero nunca sobre el de sus pupilos. Años después, apenas queda algún futbolista en plantilla que no haya pasado por un bache. Y todos y cada uno de ellos han sentido al Zidane persona y al Zidane entrenador: Isco, Courtois, Rodrygo, Marcelo, Bale…

Vinicius ha sido el último en reconocerlo. En una entrevista en Esporte Interativo, la perla brasileña agradece a su técnico el mensaje que le transmite: «Siempre me da confianza para que tenga paz mental y buena cabeza siempre que llegue el momento. Me ha ayudado mucho. (…) Confía en todos los jugadores y si otro jugador no confía en él mismo se puede ver que siempre lo cambia, nunca juegan los mismos. Está rescatando a todos y ayudando hasta que tengan confianza«. El término «rescate», empleado por el joven atacante, no es más que una definición de una de las cualidades de Zidane como entrenador. Un matiz que le convierte en más que un alineador, a pesar de las críticas cuando los resultados no llegan. 

En el caso de ‘Vini’ se hace evidente. El extremo ha rendido siempre que ha salido al césped, pero su escasa efectividad de cara a puerta siempre le ha perseguido y ha provocado centenares de críticas en redes sociales y medios de comunicación. De eso se encargó Zidane, haciendo trabajo específico con él para que se aislara de la inevitable repercusión que porta vestir la camiseta del Real Madrid. Con Rodrygo pasó lo mismo. «Es un tipo muy agradable, que siempre me habla y me da consejos», narró el extremo en ESPN. A pesar de que su inicio ha sido menos ruidoso que el de Vinicius, también ha contado con el hándicap de la presión que supone ser madridista con 19 años y la feroz competencia de la plantilla. Aun así, ‘ZZ’ ha seguido su camino de cerca.

«Me llama a su oficina y me muestra lo que salió mal táctica o técnicamente. Y lo que hacía, cuando era jugador, que me puede ayudar. Él me ha ayudado mucho», reconocía un Rodrygo que todavía no ha encontrado su regularidad en la capital. No obstante, el Zidane redentor tiene dos caras. Por un lado, su experiencia como futbolista ayuda a los más jóvenes a mejorar sobre el césped. Mismamente, la continuidad de jugadores como Brahim, pese a no tener continuidad, son una buena muestra de ello. También les ayuda a centrarse en su escudo y no en factores externos. Su otra cara es, incluso, es más necesaria en la gestión de una plantilla como la del Real Madrid. Que se lo digan a talentos de la talla de Isco, Bale o Marcelo; siempre en el ojo del huracán por la llegada de otros hombres por detrás y a los que Zidane siempre ha defendido a capa y espada.

Isco, del ostracismo al estrellato

Jornada 14 de LaLiga Santander. El Real Madrid gana 3-1 a la Real Sociedad e Isco juega siete minutos. Un día más en la oficina para el malagueño, que solo había sumado dos titularidades en Liga hasta ese momento. Desde entonces todo cambió y pasó de olvidado a titular de altura, incluso en un Clásico o los partidos de la Supercopa. Su primer entrenador, José Enrique García, contó en AS que su pupilo había «perdido la ilusión» con Solari. También Zidane tuvo que lidiar con ello y siempre le apoyó en su gran objetivo de ir con la Selección en la próxima Eurocopa. En todos los casos expuestos con anterioridad, hay un punto en común: en conferencia de prensa, ZZ apenas deja titulares, pero siempre defiende a los suyos.

En las semifinales de la Supercopa ante el Valencia, Isco marcó su primer gol de la temporada y su técnico aprovechó para elogiarle sin cesar en el postpartido. «Me alegro mucho por él porque siempre ha demostrado que tiene personalidad y que no le pesa, para nada«, explicó un sonriente Zidane por la recuperación del talento malagueño. Una resurrección no esperada por muchos, pero sí por su entrenador. Pero el trabajo del francés no ha terminado. Otros jugadores de la plantilla viven una situación similar a la que vivió en su día el de Arroyo de la Miel. Sus circunstancias son diferentes, claro, pero ‘Zizou’, en sala de prensa, ya ha evidenciado que la fe no la ha perdido.

Marcelo y Bale, dos casos opuestos con un mismo mensaje

Si bien Zidane siempre ha optado por el discurso conciliador, solo Gareth Bale le ha alejado de su línea marcada. «No ha sido convocado porque el club está tratando su salida. Si se va mañana, mejor. Ojalá sea inminente para todos. No es nada personal. Llega un momento donde las cosas se hacen porque se deben hacer«, dijo el entrenador del Real Madrid en la pretemporada. Sin embargo, la situación dio un vuelco y el galés se terminó quedando. Es entonces cuando volvió el ‘ZZ’ de siempre. A pesar de las numerosas críticas sobre la figura del ’11’ por el golf, las salidas antes de tiempo del Bernabéu o la polémica pancarta con Gales; bajo los focos de cámaras y micrófonos, Zidane ha seguido respaldando a su futbolista.

Los ejemplos, de hecho, son innumerables: «Bale lo ha dado todo«, «quieren que tengamos un problema, pero no es así«, «no contemplo que se vaya«, «siempre defenderé a mis jugadores«… Aun así, sus palabras no parecen revelar su pensamiento real sobre el galés. En las últimas semanas, Zidane ha acostumbrado a dejarle fuera de la lista, a pesar de que presuntamente no tenía ningún problema físico. Sin embargo,  y a diferencia de lo que reclaman algunos aficionados, no está dispuesto a perderle y le sigue dando oportunidades. Mismamente, ante Osasuna fue de la partida, también lo fue en el Coliseum Alfonso Pérez, y en el Clásico…

Marcelo, por el contrario, no recibe críticas extradeportivas, pero sí por su rendimiento en el terreno de juego. Mendy le ha ganado la partida, se ha hecho su hueco en el once y el brasileño responde ante las oportunidades con flaqueza defensiva y menos viveza en ataque que nunca. Ante el Sevilla y la Real Sociedad no mostró su mejor versión. Pero… ahí estaba Zidane. Tras la eliminación copera, pidió justicia para él: «Claro que me duelen las críticas, porque es un jugador que lo da todo en el campo. Esto no va a cambiar, aunque yo diga que me duele. Lo importante para nosotros es dar el máximo en el campo y yo creo que la afición lo ha visto». Al igual que Bale, el lateral no está en un gran momento, si bien su técnico se empeña en recuperarlos para la causa.

Más casos: Jovic, Courtois…

Ya lo dijo Emilio Butragueño: «El mensaje de Zidane es que todos se sientan importantes«. Por eso, viste la capa de solucionar problemas, siempre que estos llaman a la puerta. Y es frecuente. Pasó con Courtois, siempre sufridor de la comparación con Keylor Navas. El guardameta belga ha dado un paso adelante y, en parte, ha sido gracias a la responsabilidad que siempre le dio su técnico. Fue el héroe de la Supercopa junto a Fede Valverde y ha sido nombrado mejor jugador de enero en LaLiga Santander. Con mensajes como «para mí Courtois es el mejor«, «estamos todos en el mismo barco» o «Courtois nos ha salvado» es todo más sencillo.

Jovic no ha vivido unos meses fáciles en el Real Madrid. Llegó con el cartel de goleador, pero sus cifras no están, por el momento, a la altura de lo esperado. Suma dos tantos y dos asistencias en lo que va de temporada. Tiene 22 años, por lo que es natural que necesite un tiempo de adaptación. Algo que, en ocasiones, se ha olvidado, se encargó de recordarlo públicamente Zidane: «Él es el futuro. Está aprendiendo y ha cambiado de país. Quiere aprender mucho, trabaja bien y es muy bueno. Meterá muchos goles. Lo dice todo el mundo, pero a mí me parece, además, un jugador completo».

Son casi una decena de nombres y los que se irán sumando cuando no amaine la tormenta. Zidane se ha ganado al vestuario, que da la sensación de más unido que nunca en busca de volver a ganar el campeonato nacional doméstico. La Champions llegará, si bien el Real Madrid no goza del cartel de favorito, como si lo hizo en temporadas previas. Pero el técnico francés tiene en la Liga de Campeones su competición predilecta, quién sabe si porque todos sus hombres van de la mano hacia la gloria. Porque aquel que tiene un problema siempre acaba encontrando en Zidane la solución.

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