Benzema contrata a Solari

By | Antonio Mohamed, Bale, Celta de Vigo, Competiciones, Deportes, Equipos, Fútbol, Iago Aspas, Isco, La Liga, Liga Santander, Ligas fútbol, Luka Modric, Marco Asensio, Maxi Gómez, Organizaciones deportivas, Primera división, Real Madrid, Santiago Hernán Solari | No Comments

Cuatro victorias en cuatro partidos le dan a Solari, a falta de confirmación oficial, el permiso de residencia en el Madrid. Debe agradecérselo a Benzema, en el partido con mejor iluminación que se le recuerda. Hizo un gol y tres cuartos de otro, más un remate al palo, más un amplísimo repertorio de habilidades. Él solo acabó con el Celta, que pegó más que jugó.

Sin ir más allá en las indagaciones, sí se aprecian dos cambios significativos en la era Solari, que está a punto de perder la provisionalidad: la flor y Benzema. En Balaídos, en orden inverso. Con lo uno y con el otro está pasando el luto el Madrid, ayudado por algunos desvanecimientos del Barça y la igualdad general.

En contra del los pronósticos, Solari volvió a sentar a Isco y Asensio. Es lo que tiene el Madrid, que sólo permite a sus futbolistas días buenos y mejores. Solari se inclina por Lucas Vázquez, que depende más del trabajo que de la inspiración. Y aguantó a Bale, en la izquierda, sin síntomas de haber recuperado el apetito. Ahora no es ni corista ni solista.

El primer giro fue del Madrid, que antes de los tres minutos se había procurado dos ocasiones, ambas de Benzema. Una rareza en un grupo con el motor de arranque frecuentemente averiado. Luego el partido sopló a un lado y a otro entre dos equipos mejores con la pelota que sin ella.

Lo mejor del Celta está en campo contrario, especialmente con la mezcla Aspas-Maxi, que le hace rápido y poderoso. Con ellos y con el empuje de sus mediocentros apretó un buen rato al Madrid. Okay, en un córner, cabeceó al palo, el cuarto que recibe Courtois en los últimos tres partidos. De ahí salió el equipo de Solari con una genialidad de Benzema. Le señaló el desmarque a Modric, que ahora necesita más recuperadores que aduladores, y recogió el envío como un acróbata. Sin perder la carrera y casi de espaldas se lo orientó a la derecha para acribillar a Sergio Álvarez. Lástima que espacie tanto sus prodigios y que, entre uno y otro, pase poca cosa.

Luego el partido fue enredándosele al Madrid, que antes del descanso perdió por lesión a Casemiro y Reguilón y después, a Nacho. Y Bale quedó muy lastimado por un patadón de Hugo Mallo. Al Celta se le fue la mano con las entradas en aquella fase, pero en esa fiereza, a veces al otro lado de la ley, encontró respuestas. Muy cerca del final de la primera parte Courtois evitó empate de Brais Méndez.

La dureza del Celta

Los resultados han llevado al Madrid, también, a una mayor firmeza defensiva. En Balaídos se vio al Ramos más solido del curso. Así que aguantó la segunda acometida del Celta antes de que Benzema inventase el segundo gol, con dos recortes y un tiro que tras golpear en el palo mandó Cabral a su propia puerta. No pudo el Madrid reclinarse en ese gol porque casi de inmediato respondió el Celta con otro tanto excepcional: Brais le picó un envío a Mallo que, lanzado y de volea, lo cruzó a la red. El primer tanto que encajaba el Madrid con Solari.

Con Emre Mor y Hjulsager, el Celta se lanzó en tromba ante un Madrid quebradísimo por las lesiones y con Lucas ya como lateral izquierdo. Bale, que empezó ahí, ni siquiera hizo intención de ofrecerse. Un penalti claro de Juncá a Odriozola puso fin al suspense. Lo transformó Ramos de nuevo a lo Panenka. Los goles postreros de Ceballos y Brais le pusieron lazo al partido. Así, con una enorme capacidad de aguante, volvió el Madrid a la Liga. Solari tiene ahora tanto tiempo como trabajo.

 

Benzema contrata a Solari

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Cuatro victorias en cuatro partidos le dan a Solari, a falta de confirmación oficial, el permiso de residencia en el Madrid. Debe agradecérselo a Benzema, en el partido con mejor iluminación que se le recuerda. Hizo un gol y tres cuartos de otro, más un remate al palo, más un amplísimo repertorio de habilidades. Él solo acabó con el Celta que pegó más que jugó.

Sin ir más allá en las indagaciones, sí se aprecian dos cambios signficativos en la era Solari, que está a punto de perder la provisionalidad: la flor y Benzema. En Balaídos, en orden inverso. Con lo uno y con el otro está pasando el luto el Madrid, ayudado por algunos desvanecimientos del Barça y la igualdad general.

En contra del los pronósticos, Solari volvió a sentar a Isco y Asensio. Es lo que tiene el Madrid, que sólo permite a sus futbolistas días buenos y mejores. Solari se inclina por Lucas Vázquez, que depende más del trabajo que de la inspiración. Y aguantó a Bale, en la izquierda, sin síntomas de haber recuperado el apetito. Ahora no es ni corista ni solista.

El primer giro fue del Madrid, que antes de los tres minutos se había procurado dos ocasiones, ambas de Benzema. Una rareza en un grupo con el motor de arranque frecuentemente averiado. Luego el partido sopló a un lado y a otro entre dos equipos mejores con la pelota que sin ella.

Lo mejor del Celta está en campo contrario, especialmente con la mezcla Aspas-Maxi, que le hace rápido y poderoso. Con ellos y con el empuje de sus mediocentros apretó un buen rato al Madrid. Okay, en un córner, cabeceó al palo, el cuarto que recibe Courtois en los últimos tres partidos. De ahí salió el equipo de Solari con una genialidad de Benzema. Le señaló el desmarque a Modric, que ahora necesita más recuperadores que aduladores, y recogió el envío como un acróbata. Sin perder la carrera y casi de espaldas se lo orientó a la derecha para acribillar a Sergio Álvarez. Lástima que espacíe tantos sus prodigios y que, entre uno y otro, pase poca cosa.

Luego el partido fue enredándosele al Madrid, que antes del descanso perdió por lesión a Casemiro y Reguilón y después, a Nacho. Y Bale quedó muy lastimado por un patadón de Hugo Mallo. Al Celta se le fue la mano con las entradas en aquella fase, pero en esa fiereza, a veces al otro lado de la ley, encontró respuestas. Muy cerca del final de la primera parte Courtois evitó empate de Brais Méndez.

Los resultados han llevado al Madrid, también, a una mayor firmeza defensiva. En Balaídos se vio al Ramos más solido del curso. Así que aguantó la segunda acometida del Celta antes de que Benzema inventase el segundo gol, con dos recortes y un tiro que tras golpear en el palo mandó Cabral a su propia puerta. No pudo el Madrid reclinarse en ese gol porque casi de inmediato respondió el Celta con otro tanto excepcional: Brais le picó un envío a Mallo que, lanzado y de volea, lo cruzó a la red. El primer gol que encajaba el Madrid con Solari.

Con Emre Mor y Hjulsager, el Celta se lanzó en tromba ante un Madrid quebradísimo por las lesiones y con Lucas ya como lateral izquierdo. Bale, que empezó ahí, ni siquiera hizo intención de ofrecerse. Un penalti claro de Juncá a Odriozola puso fin al suspense. Lo transformó Ramos de nuevo a lo Panenka. Los goles de Ceballos y Brais le pusieron lazo al triunfo. Así, con una enorme capacidad de aguante, volvió el Madrid a la Liga. Solari tiene ahora tanto tiempo como trabajo.

 

A Solari le caen Iago Aspas y Maxi Gómez en el examen final

By | Antonio Mohamed, Bale, Celta de Vigo, Competiciones, Deportes, Equipos, Fútbol, Iago Aspas, Isco, La Liga, Liga Santander, Ligas fútbol, Luka Modric, Marco Asensio, Maxi Gómez, Organizaciones deportivas, Primera división, Real Madrid, Santiago Hernán Solari | No Comments

Tras tres parciales con mejor nota en resultados que en juego, Santiago Solari se somete hoy al examen final. De aquí saldrá todo lo confirmado que resulta posible en un entrenador del Real Madrid o listo para ser relevado. De su parte están los goles marcados y no encajados y las encuestas de los medios, a las que el club suele atender, pero el de Balaídos es el partido de mayor riesgo que se ha encontrado.

Solari ha dejado ya certezas, muchas del agrado del club: Courtois está notablemente por encima de Keylor, Vinicius tendrá un papel creciente, Bale, Isco y Asensio han recibido el mensaje de que deben espabilar y el papel de los canteranos (Javi Sánchez y el emergente Reguilón) pesará más que en la era Lopetegui. No recupera a ningún lesionado, pero sí se espera a Modric, que aún no ha vuelto del Mundial. Todos sus indicadores son peores que los del curso pasado. Pinta que le espaciará sus presencias. Y es posible que Isco o Asensio releven a Lucas Vázquez. Del resto no se ahorrará nada, teniendo en cuenta que por delante tiene el parón FIFA.

Mohamed estuvo en el patíbulo

En el Celta faltará Antonio Mohamed, expulsado en Sevilla. Hace dos semanas le habían preparado el finiquito, pero su Celta goleó al Eibar, empató ante el Betis y parece haberle cogido la onda al torneo. Apuesta personal de Mouriño, Mohamed siempre se temió algo así. “Nunca jugué en Europa y no me gustaría rebotar y volver en seguida”, dijo cuando aún estaba en México, donde dirigió a ocho equipos con éxito creciente. Por eso se cuidó mucho de no tomar un equipo a mitad de temporada cuando le tentaron: “No me gusta caer como un paracaidista, plantarme delante de un vestuario, decirle que hoy vamos a La Coruña y no tener ni idea de quién juega allí”.

El público de Balaídos la tomó con él tras seis partidos sin ganar. Ahora ha comenzado a aceptar sus planes cambiantes, incluso en el mismo partido (alterna la defensa de cuatro con la de cinco), y su propensión a jugar a cara descubierta: es el tercer equipo más goleador (marca más que el Madrid) y a la vez el cuarto más goleado. También es tercero en elaboración de ataques de gol (26,8 segundos por 17,8 del Madrid) y en pases previos (9,5). Y el mejor en goles desde fuera del área (6, un 30% del total), según datos de Instat. Su fuerte está en el ataque, donde Maxi, que sale de una lesión, es el jugador con mejor participación ofensiva de LaLiga (seis goles y cuatro asistencias) tras Suárez y Messi y Aspas, el pichichi nacional (ocho goles este curso, 22 el anterior). Más el nuevo internacional Brais. Serán la prueba del nueve para Solari.